Limpieza facial: cuándo es necesaria, qué tipos hay y cuál elegir

La limpieza facial es uno de los procedimientos más comunes que se realizan en los salones.
¿Es necesaria la limpieza facial?
La piel humana es una estructura autorreparable que consta de varias capas, siendo la capa superior la epidermis.
Las nuevas células se generan en las capas profundas de la piel (dermis) y gradualmente se desplazan hacia la superficie. En las capas superiores de la epidermis, las células ya envejecidas se encuentran, y estas mueren y se desprenden gradualmente, siendo reemplazadas por células nuevas y más jóvenes.
Idealmente, estos procesos deben ocurrir continuamente, asegurándonos siempre una piel hermosa y uniforme, pero en la vida real no es así. Diversos factores influyen en los procesos de renovación de la piel:
- El estado general del organismo;
- Las fluctuaciones hormonales durante la pubertad, el embarazo, la menopausia y en diferentes días del ciclo;
- El estrés;
- La edad (con la edad, las células se renuevan más lentamente).
Debido a la interrupción del proceso de renovación de la piel, se acumulan fibras dañadas en la superficie de la epidermis, responsables de la formación de arrugas y del empeoramiento del tono y la textura de la piel.
La acumulación de células muertas de la piel no solo empeora su apariencia, sino que también reduce la efectividad del cuidado. Los productos cosméticos se absorben peor, se necesita más cantidad y no funcionan tan eficientemente como en una piel bien preparada y limpia.
El peligro no solo radica en el deterioro de la apariencia de la piel y la dificultad para cuidarla: la acumulación de células dañadas (por ejemplo, por daño solar) puede convertirse en una especie de bomba de tiempo, ya que estas células pueden transformarse en neoplasias malignas.
Por lo tanto, la pregunta de si es necesario hacerse una limpieza facial es retórica; la limpieza es sin duda necesaria, solo hay que elegir el tipo adecuado y determinar con qué frecuencia hacerlo, dependiendo del tipo de piel del rostro. Y, por supuesto, no intentes hacerlo por tu cuenta.
Limpieza facial: qué es
La limpieza se refiere a procedimientos que implican un daño controlado a la piel, destinados a eliminar la capa superior. Al hacerlo, no solo se eliminan las células muertas y dañadas, sino que también se activan los mecanismos de regeneración.
Cualquier limpieza de la piel es un efecto de estrés, y el nivel de estrés depende de la profundidad del daño.
La piel es un órgano complejo. Al dañarse las capas superiores, empieza a producir moléculas de señalización (mediadores de inflamación, factores de crecimiento, etc.), que inician la restauración de la estructura. Este es un proceso complejo en el que la estructura de la piel se renueva, se activa el crecimiento de colágeno y aparecen nuevos vasos sanguíneos que suministran nutrientes activamente a las células.
Como resultado, la circulación sanguínea mejora, las células se dividen más activamente, el epidermis se restaura, la capa superior de la piel se renueva y esta se ve más fresca y joven.
Debido a que el daño controlado activa el proceso de renovación y crecimiento de nuevas células, a largo plazo la estructura de la piel mejora después de la limpieza, su marco se fortalece, se vuelve más densa y la estimulación de la síntesis de su propio ácido hialurónico aumenta su nivel de humedad.
Qué esperar de una limpieza facial:
- Normalización de la secreción de sebo;
- Limpieza de los poros;
- Reducción de los signos de acné;
- Mejora del tono de la piel, eliminación de la opacidad;
- Suavización de las arrugas;
- Aumento de la hidratación de la piel;
- A largo plazo — fortalecimiento y tonificación de la piel.
Sin embargo, existen ciertos riesgos; algo puede salir mal, por ejemplo, puede surgir una inflamación, hiperpigmentación, cicatrices y otros fenómenos desagradables, por lo que es muy importante que los procedimientos de limpieza facial sean realizados por un especialista experimentado. El cuidado durante el período de recuperación también es de gran importancia, pero de esto hablaremos más adelante.
Qué tipos de limpieza facial existen
Cualquier salón de belleza o gabinete cosmético te ofrecerá al menos varios tipos de limpieza facial. Por lo general, cada cosmetólogo tiene sus métodos favoritos, en los que tiene gran experiencia, y esto debe tenerse en cuenta antes de elegir una limpieza facial.
Las células de la piel están unidas entre sí por enlaces intercelulares. Para eliminar una capa de células, es necesario romper los enlaces entre ellas. Esto se puede hacer de manera mecánica, por métodos físicos o disolver con productos químicos. Dependiendo del método elegido, todos los tipos de limpieza se pueden dividir en tres grupos principales:
- Mecánica,
- Aparatología,
- Química.
Qué tipo de limpieza facial elegir depende del tipo de piel, por lo que se recomienda escuchar la opinión del cosmetólogo.
Limpieza mecánica
La limpieza mecánica se realiza mediante la acción mecánica sobre la piel. Estas incluyen limpiezas manuales y cepillados.
En la limpieza manual, el cosmetólogo actúa sobre la piel con sus manos y varios instrumentos.
El procedimiento se realiza en varias etapas:
- Limpieza y vaporización de la piel.
- Limpieza facial con un colador especial (la piel se ablanda y se elimina la capa superior de células muertas).
- Extracción del sebo de los poros con instrumentos como la cuchara de Uno y la aguja de Vidal (en esta etapa se pueden sentir molestias).
- Tratamiento con antiséptico, mascarilla calmante (en algunos casos se pueden realizar procedimientos fisioterapéuticos como la darsonvalización o el tratamiento con luz infrarroja).
Para realizar el cepillado se utilizan cepillos de diferentes grados de dureza, con los que se limpia mecánicamente la superficie de la piel.
La limpieza mecánica es el método más antiguo que permite liberar los poros, eliminar la capa córnea superior, estimular la síntesis de colágeno y la renovación de la piel.
Las desventajas de la limpieza manual son el trauma y el dolor del procedimiento, así como la posibilidad de hematomas y moretones. La limpieza mecánica no se recomienda en presencia de vasos frágiles, procesos inflamatorios, eccema, furunculosis. No se realiza en las últimas etapas del embarazo, durante enfermedades agudas, con asma e hipertensión, así como después de un estiramiento con hilos de oro.
Limpieza aparatología
Este es un gran grupo de tipos de limpieza que se realizan con equipos especiales. Las limpiezas aparatología incluyen procedimientos ultrasónicos, galvánicos y de vacío.
El equipo especial está equipado con accesorios con los que el cosmetólogo actúa sobre la piel. La piel se limpia profundamente y con detalle, pero los procedimientos en sí son menos traumáticos.
El procedimiento, en general, es el siguiente:
- La piel se limpia y en algunos casos se aplica una mascarilla.
- La piel limpia se trata con una solución antiséptica.
- Se realiza la limpieza con el equipo y los accesorios.
- Se aplica una mascarilla.
- Se limpia el rostro y se aplica un producto calmante.
Limpieza química
Los tipos de limpieza química incluyen peelings que se realizan con varios productos químicos capaces de disolver los enlaces intercelulares.
Estos incluyen ácidos alfa-hidroxi (ácidos frutales), ácidos beta-hidroxi (ácido salicílico), ácido tricloroacético, fenol, retinol, etc.
¡Importante!
La historia del uso de peelings en cosmetología tiene más de medio siglo. Tienen una acción probada y son seguros en manos de profesionales.
Dependiendo de la concentración de ácidos, los peelings se dividen en superficiales, medios y profundos.
Peelings superficiales afectan solo la capa córnea. Es el tipo de limpieza menos traumático que permite aclarar ligeramente el tono, suavizar las arrugas finas, eliminar pequeñas irregularidades en la textura de la piel. Después del procedimiento, no se requiere un período de rehabilitación: se puede aplicar cosméticos de inmediato y llevar una vida normal.
Peelings medios afectan no solo la capa córnea, sino también una parte de la epidermis. Como resultado del procedimiento, desaparecen las manchas pigmentarias, las arrugas finas y la piel se rejuvenece considerablemente. El período de rehabilitación después del procedimiento es de aproximadamente 7 días. Durante este tiempo pueden observarse hinchazón, descamación, enrojecimiento de la piel.
Peeling profundo es un procedimiento serio que se realiza en un entorno hospitalario. Afecta toda la epidermis hasta la capa papilar de la dermis. La curación dura de 2 a 3 semanas. Pueden observarse enrojecimiento prolongado y dolor. Después del período de rehabilitación, se observa un efecto rejuvenecedor pronunciado: las arrugas se alisan, la piel se aclara, la queratosis y las irregularidades de la textura desaparecen.
Las posibles complicaciones del procedimiento pueden ser infección, pigmentación, formación de cicatrices.
Contraindicaciones para realizar peelings químicos:
- Algunas enfermedades crónicas (incluyendo asma, diabetes, hipertensión);
- Intolerancia a los componentes del preparado;
- Embarazo;
- Hipertricosis;
- Nevus;
- Fenómenos inflamatorios en la piel;
- Reciente abrasión;
- Tendencia a formar cicatrices;
- Piel del fototipo IV-VI según Fitzpatrick.
Limpieza facial atraumática
Otro tipo de limpieza que se ha vuelto muy popular hoy en día se llama limpieza atraumática.
Es un procedimiento complejo que incluye varios tipos de limpieza. Actúa suavemente sobre la piel, por lo que durante el procedimiento no hay molestias y no se requiere un período de rehabilitación. Por lo tanto, hay menos contraindicaciones, por ejemplo, se puede realizar en presencia de vasos frágiles.
La limpieza atraumática puede ser química o aparatología.
Limpieza atraumática química dura aproximadamente dos horas y se realiza de la siguiente manera:
- La piel se limpia.
- Se aplica un peeling a base de ácidos frutales y ácido salicílico.
- Se aplican productos calentadores con alcanfor y mentol.
- Se trata la piel con un peeling en rollo para extraer los tapones sebáceos y eliminar las capas previamente suavizadas con ácidos.
- Se aplica una mascarilla desinfectante y calmante.
Limpieza facial atraumática aparatología se realiza con láser; la piel no se lesiona.
Además, en los salones pueden ofrecerte varios tipos de limpiezas especializadas, que pueden ser desarrolladas por cosmetólogos específicos. Estas suelen ser complejas, basadas en la combinación de varios métodos y el uso de productos especializados.
¿Cuántas veces al año se necesita hacer una limpieza facial? La respuesta a la pregunta de cuántas veces al año se necesita una limpieza facial depende del tipo de piel y del tipo de limpieza.
La recomendación estándar para realizar una limpieza manual o aparatología es una vez al mes para pieles grasas y mixtas y una vez cada 2-3 meses para pieles secas y sensibles. El cosmetólogo puede sugerir otras opciones, por ejemplo, realizar un curso intensivo de limpiezas semanales 4-6 veces, y luego pasar a limpiezas de mantenimiento una vez al mes.
La frecuencia de los peelings químicos depende de su intensidad:
- Peeling superficial generalmente se recomienda para piel joven con mayor oleosidad y post-acné. Se realiza 2-4 veces al año.
- Peeling medio se realiza generalmente no más de una vez al año.
- Peeling profundo se realiza solo una vez.
En cualquier caso, el especialista determina cuántas veces al año se necesita una limpieza facial.
Cómo cuidar la piel después de la limpieza
Durante cualquier tipo de limpieza, la piel se daña de alguna manera y necesita tiempo para recuperarse.
La duración del período de rehabilitación después de la limpieza depende de su tipo. Por ejemplo, después de una limpieza mecánica, la piel se recupera en unos pocos días, mientras que después de un peeling profundo, la recuperación puede tardar semanas.
Hasta que la piel vuelva a su estado normal, es necesario seguir ciertas reglas:
- No mojar la piel con agua durante 12 horas después del procedimiento;
- Durante los primeros 3-5 días, reemplazar el lavado normal con agua por una limpieza con loción antiséptica;
- No exponerse al sol ni acudir a saunas hasta que la piel se recupere;
- No arrancar las costras ni la piel escamada;
- Después de los peelings químicos, proteger la piel de los rayos ultravioleta usando un bloqueador solar completo.
Para el cuidado en casa, el cosmetólogo recomendará ciertos productos cosméticos que contienen ingredientes hidratantes y calmantes, como extractos de manzanilla y avena, alantoína, bisabolol, aloe vera, d-pantenol y ácido hialurónico.
La limpieza facial regular no solo mejora la piel «aquí y ahora», sino que también es una inversión a largo plazo en su belleza y firmeza. El cuidado adecuado en casa reduce el tiempo de rehabilitación y ayuda a recuperar la piel rápidamente y sin complicaciones.